Las cuatro características claves de un equipo de liderazgo de iglesia sano

¿Qué tan fuerte es su equipo de liderazgo? El autor y pastor Peter Scazzero comparte cuatro componentes claves que constituyen un equipo de liderazgo sano y promueven la formación de equipos.

Peter Scazzero

Crear una cultura emocionalmente sana y formar un equipo también sano son dos cosas que se encuentran entre las tareas primarias de todo líder, ya sea pastor principal, jefe de departamento en un ministerio paraeclesiástico, ejecutivo de una organización sin fines de lucro o de negocios, miembro de la junta de una iglesia, o líder de un grupo pequeño. Y para los líderes cristianos, esta tarea es más exigente aún, puesto que la clase de cultura y de equipos que nosotros creamos tienen que ser radicalmente diferentes a los que hay en el mundo.

Toma unos minutos y considera cómo te está yendo, usando la lista de afirmaciones a continuación. Junto a cada afirmación, escribe el número que describa mejor tu respuesta. Usa la siguiente escala:

Clasificación Significado
5 Siempre es cierto
4 Muchas veces cierto
3 Ocasionalmente cierto
2 Raras veces es cierto
1 Nunca es cierto

Declaración Respuesta
Yo invierto en las personas clave de mi equipo, tanto en su transformación en Cristo, como en sus habilidades y su desarrollo profesional. [Tu Respuesta]
Me enfrento directamente y con prontitud a los “elefantes de la sala” (tensiones, impuntualidad, lenguaje corporal hostil, sarcasmo, observaciones poco amables, silencio, etc.). [Tu Respuesta]
Considero los ritmos sanos y la unión de amor con Jesús de los miembros del equipo como el fundamento indispensable para la formación de una cultura y un equipo saludables. Nuestro programa y nuestra agenda reflejan estos valores. [Tu Respuesta]
Exploro y hago preguntas cuando la gente reacciona con fuerza, o se siente irritada, en lugar de no hacer caso a sus reacciones. [Tu Respuesta]
Negocio diferencias y aclaro expectativas cuando hay frustración y conflicto. [Tu Respuesta]
Me comunico de maneras que sean claras, sinceras, respetuosas y oportunas. [Tu Respuesta]
Aparto deliberadamente tiempo y espacio en las reuniones del equipo para infundir ciertos valores determinados (p.ej., las Escrituras, la expresión de gratitud, o la comunicación de nuevas ideas en el liderazgo). [Tu Respuesta]
Dedico el tiempo que sea necesario para explorar las causas radicales de las formas inadecuadas de conducta, viéndolas como una oportunidad para la formación espiritual. [Tu Respuesta]
La gente siente que yo estoy dispuesto a tomar el tiempo que haga falta para «sintonizar» con ella. [Tu Respuesta]
Hago preguntas concretas acerca de la calidad del matrimonio o la soltería de las personas, porque son un factor clave en la formación de una cultura y unos equipos que sean sanos. [Tu Respuesta]

Dedica un momento a revisar brevemente tus respuestas. ¿Qué te parece que se destaca más?
Las siguientes son las cuatro características de la cultura y formación de equipos emocionalmente sanos que he descubierto a lo largo de los últimos 19 años:

1. El desempeño laboral y la formación espiritual personal son inseparables.

No solamente estamos preocupados por la capacidad de nuestro equipo de hacer bien sus tareas y cumplir su descripción de trabajo, sea pago o no pago. Estamos profundamente preocupados si ellos están creciendo espiritualmente en Jesús. Es la primera pregunta que hacemos cuando nos reunimos con ellos. Invertimos tiempo, energía y dinero en su crecimiento y formación personal.

2. Los elefantes que hayan en la sala son reconocidos y confrontados.

Un “elefante de la sala” se refiere a una conducta inapropiada o inmadura que permanece sin ser reconocida. Estos aparecen todo el tiempo—muchas veces en los momentos más inoportunos. En vez de evitarlos por temor a abordarlos, los vemos como momentos de mentoreo para incrementar el nivel de madurez espiritual de la persona, nuestro equipo y nuestro ministerio.

3. Tiempo y energía son invertidos en el desarrollo espiritual personal del equipo.

Tomamos tiempo en nuestras reuniones para alimentar y mentorear a nuestros equipos. En los días de planificación del personal de New Life, por ejemplo, tomamos la mitad de nuestro día (tres veces al año) para invertir en su desarrollo. Animamos a los ministerios dentro de la iglesia seguir un patrón similar. Una de las razones que la gente siempre se ha unido al equipo de liderazgo de matrimonios dirigidos por mi esposa Geri, es su constante inversión en sus matrimonios y vidas. Tal vez no podamos pagar salarios como en el mercado, pero ofrecemos algo mucho más valioso: desarrollo personal para llegar a ser más como Jesús.

4. La calidad de los matrimonios y la soltería de la gente es fundamental.

Porque realmente creemos que el matrimonio y la soltería cristiana son pensados para ser señales vivas del amor de Dios por el mundo, y que este aspecto de nuestras vidas es el mensaje del evangelio más fuerte que predicamos, deliberadamente entablamos una conversación con nuestros equipos sobre su soltería o matrimonio. Hacemos preguntas. Invertimos recursos y tiempo para animar y equiparlos, sabiendo que la salud en nuestro ministerio es inseparable del nivel de salud de sus matrimonios y soltería.

Esto puede ser territorio nuevo que puede parecer incómodo, por lo menos inicialmente. Pero una cosa es segura: Encontrarás a Dios en maneras inesperadas y desatará nuevos comienzos que te bendecirán a ti, tu equipo, tu ministerio y el mundo que buscas servir para Cristo.


Este artículo es adaptado de El Líder Emocionalmente Sano de Peter Scazzero. Copyright 2015. Publicado por Zondervan. Usado con permiso. Siga a Peter en Twitter y Facebook.

es pastor y fundador de Discipulado Emocionalmente Sano, y autor de Espiritualidad Emocionalmente Sana.
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