Glenn Burris Jr.

El Pastor Jack Hayford escribió las siguientes poderosas palabras proféticas en un muy conocido saludo hace unos años y son profundamente relevantes hoy en día.

l saludo se titulaba: «Les deseo una Navidad como la de María».  El Pastor Jack Hayford escribió: «En medio del caos y la confusión, Su Palabra brinda vida. En la oscuridad de la esclavitud en Egipto, Dios obró liberación. En la oscuridad del mundo presente, el Hijo de Justicia vendrá y tomará a Su iglesia. El Señor vendrá y nos encontrará en la oscuridad de nuestra situación, y allí mismo obrará Su gloria». ¡Wow!, concluye básicamente diciendo que este milagro de vida no sólo fue para ese entonces, sino para ahora.

Al escribirles sobre la Conexión Cuadrangular 2017 en Washington, D.C., del 29 de mayo al  1 de junio de 2017, no podría imaginar un tiempo más importante para que líderes de influencia se juntasen para discernir la dirección del Señor en lo que enfrentamos asuntos sin precedente en el ministerio y en nuestro mundo.

Acabamos de atravesar la votación política más polarizada de nuestra vida. La amenaza del terrorismo, el racismo y la agitación global han pasado a ser realidades cotidianas. Uno pudiese desesperarse, o uno pudiese verlo como la mejor oportunidad que la iglesia ha tenido de traer luz a la oscuridad. Es en la oscuridad donde la luz es más necesitada y más efectiva.

Recientemente sentado en un aeropuerto, abrí la aplicación de USA Today en mi iPhone. Saltó un artículo sobre la edición de enero del National Geographic. Presentaba a una niña de 9 años llamada Avery Jackson en la portada, llamándola una edición especial y titulándola «Revolución de Género». La cita de Avery decía:  «Lo mejor de ser una niña es que ahora no tengo que fingir ser un niño».

Nos guste o no, la iglesia está siendo arrojada a un mundo que está experimentando cambios culturales radicales que exigen que los naveguemos con oración y discernimiento. Involúcrese con su mundo. No se retraiga. National Geographic dijo que ellos estaban forzando la discusión sobre la mesa. De alguna manera, nos están haciendo un favor.

Como la voz representativa del Señor, la iglesia no se puede esconder en una esquina; tenemos que tomar un rol protagónico y ayudar a dirigir las conversaciones.  Nosotros somos Su voz redentora en un mundo quebrantado y adolorido.

Estos asuntos no van a desaparecer, y entiendo que ninguna capacitación en el seminario o el colegio bíblico nos haya preparado para algo como esto.  Por otro lado, estos días no han sorprendido al Espíritu Santo, y en maneras que ni nosotros mismos somos conscientes, Él nos ha estado preparando para este momento. Creo que La Iglesia Cuadrangular está especialmente capacitada para estos tiempos potencialmente inestables y peligrosos. Tenemos que estar involucrados, equipados y empoderados por la Palabra y el Espíritu.

Lucas 4:18 es un verso fundamental en el inicio del ministerio público de Jesús. Él claramente proclamó la misión en la que estaba. Incluía esperanza para los pobres, milagros para los ciegos, libertad para los oprimidos y libertad para los cautivos. Su ministerio reflejaba un aspecto de la «justicia social» antes de que se convirtiera en un tema popular.

Aun Israel abogó a favor de Sus esfuerzos hasta que comprendieron que Sus intenciones iban más allá de ellos mismos trayendo libertad a toda la gente: judíos y gentiles, jóvenes y ancianos, ricos y pobres, hombres y mujeres, creyentes e incrédulos. El quitó las restricciones de la religión y enfrentó sus motivaciones. No esperó su aprobación. Desafío los límites que le intentaron imponer.

Jesús fue un tipo de líder revolucionario en un mundo que se había convertido en opresivo y hostil, especialmente si se era foráneo a las normas establecidas por los políticos o por la autoridad religiosa. Aun así, no eran las intenciones de Jesús de simplemente aceptar a la gente tal y como eran. Su misión era transformarlas.

Nunca podremos reducir el dolor del mundo si funcionamos principalmente dentro de las puertas de nuestras casas de adoración. El ministerio requiere de una fe activa y de un involucramiento con un mundo que ha sido ensuciado por la devastación y degradación del pecado.

Tenemos que integrar el mensaje de Jesús—como Salvador, Sanador, Bautizador y Rey—en nuestro mundo y en la lucha. Nuestra travesía en misión es traer esta verdad, como Sus enviados, comisionados por Jesús, a las enormes complejidades del mundo en que vivimos. Tenemos que estar activos y traer Su poder transformador a aquellos en desesperada necesidad de redención.

Involucrémonos con nuestro mundo presente. Involucrémonos en oración intercesora. Involucrémonos con verdadera compasión que alimenta, viste y sana.  Involucrémonos en defensa de aquellos que están siendo marginados y olvidados. Involucrémonos con un mensaje que encarna a Cristo en cada situación y trae transformación. Involucrémonos con un mundo confundido con la claridad de la Palabra de Dios y el poder de Su amor. Al hacerlo, veremos la destrucción de las fortalezas del enemigo y dejaremos expuestas sus maquinaciones

Nuestro tiempo en Washington, D.C., será un momento kairós para nosotros. No es coincidencia que estaremos en una ciudad de poder político donde están ubicadas las embajadas del mundo. Planeamos ofrecer una oportunidad para caminatas de oración, unas dirigidas y otras auto-dirigidas, que nos permitan interactuar con esta sede de poder político e infundir poder espiritual.

Hemos orado por e invitado a oradores que nos ayudarán a liberar este momento presente, y juntos buscaremos Su rostro, oraremos unos por otros, contenderemos por palabras proféticas, tendremos compañerismo y nos animaremos unos a otros, discerniremos mejor Su plan global, y experimentaremos un renovado llamado y comisión para liderar.

El número es asombroso: 3.100 millones de personas nunca han escuchado las Buenas Nuevas. Tenemos que contender por un avance en estos días postreros. El enemigo está arrojando todo obstáculo que pueda tener. Mientras tanto, las fuerzas de justica se están alineando para derribar sus fortalezas y cubrir la faz de la tierra con la verdad y el amor de Dios. Los campos están maduros; los obreros son pocos. ¡Únase conmigo en oración por una abundante y nueva fuerza obrera que sea lanzada a la cosecha!

No puedo imaginar un tiempo más importante, un lugar más importante y una gente más importante para reunirse que nuestra tribu Cuadrangular, cara a cara, en Washington, D.C., del 29 de mayo al 1 de junio de 2017. Muchos más detalles vendrán en los futuros comunicados

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sirvió como el presidente de La Iglesia Cuadrangular de 2009-2020.
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