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Ya sea que seamos pastores principales, pastores ministeriales o misioneros, cada uno de nosotros sirve dentro de una cierta cultura de liderazgo.

Para mí, cultura se define simplemente por la frase, «Es la manera cómo hacemos las cosas aquí».

Como dice  mi buen amigo y consultor de liderazgo Sam Chand: «La cultura se desayunará a la estrategia, siempre». Pudiéramos tener la mejor estrategia y visión pero si no nos concentramos en crear y cultivar un ambiente saludable, empoderador y reproducible, nos va a llevar mucho más tiempo llegar donde queremos ir.

En nuestra familia Cuadrangular, tenemos algunos pastores destacados que han cultivado entornos que empoderan al liderazgo. En la Cuadrangular, algunos de los más grandes movimientos de plantación de iglesias y multiplicación existen porque estos pioneros no fueron tímidos al forjar hombres y mujeres jóvenes, llamados por Dios, a dirigir iglesias y congregaciones para seguir avanzando la Gran Comisión.

Esto es lo que he aprendido de Sam Chand y lo que también me gustaría agregar sobre las culturas de liderazgo que empoderan. Las bautizaré como las tres C’s del empoderamiento de culturas y ambientes de liderazgo:

Confronta lo que Necesita Ser Confrontado.

Lo opuesto de un ambiente que empodera es uno que estanca. Pero igual de malo es uno que permite conductas contra-culturales. Lo que necesitamos hacer es confrontar lo que necesita ser confrontado.

Pudiear ser una actitud que se ha colado en nuestros equipos, o un líder clave está mal representando nuestra visión y valores. Hay tantos ejemplos de cosas que a menudo toleramos por una razón u otra.

Pudiera ser que queremos paz. Pero la paz a cualquier precio a menudo se roba justo aquello que necesitamos en nuestra cultura: paz. A menudo nos cuesta más, mucho más de lo que esperábamos porque toleramos cosas que necesitaban ser confrontadas. Si nos cuesta hacerlo – ¡deberíamos aprender cómo hacerlo– y rápido!

Comunica lo que Necesita Ser Comunicado.

Mantener a la gente informada es importante. Pero comunicarle a la gente que necesita saber lo que nosotros sabemos  es a menudo la clave para empoderar entornos.

Cuando nos descuidamos en comunicar el quién, el qué, el dónde, el cuándo y el por qué a la gente apropiada, la gente se pone nerviosa y empieza a cuestionar su lugar dentro de la iglesia o su estatus con nosotros. La inseguridad puede entrar en escena pero si simplemente sobre-comunicamos lo que necesita compartirse, nuestros equipos volarán más lejos de lo esperado.

Cultiva lo que Necesita Ser Cultivado.

Es común entre nostros haber crecido en una cultura en la que se esperaba que algunos de los más importantes principios y factores del ministerio fuesen «captados y no enseñados». ¡Suena tan bien! Pero si ese es el fundamento de cómo dirigimos, nuestros ambientes serán caóticos en el peor de los casos y ambiguos en el mejor.

Los ambientes que empoderan tienen dos características: Son definidos y luego son forjados en «tiempo real». En otras palabras, son «enseñados hasta que sean captados». Si vamos a empoderar a una nueva cosecha de líderes, nos convendría mejor si articulamos y definimos lo que se espera de ellos, y lo que significa «ganar».

Todos necesitamos saber dónde está el blanco y como alcanzarlo. Y luego, entrenar, corregir y animar a la gente tan pronto tengamos la primera oportunidad, nos ayudará a todos a convertirnos en todo lo que Dios quiso que fuéramos.

Así es que, confrontemos, comuniquemos y cultivemos para lograr un mejor entorno que empodere al liderazgo.

is lead pastor of Inspire Church, a multi-site Foursquare church based in Honolulu, with four campuses including one in Manila, Philippines.
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