El aire nocturno puede ser helado en Irak, y una noche particularmente fría, mi padre, Kwon, quien sirvió como capellán del Ejército en servicio activo, estaba despierto tarde. ¡Estaba nervioso! Un general de dos estrellas venía a una ceremonia conmemorativa. Otro valiente joven héroe estadounidense había fallecido.
El comandante del 28º Hospital de Apoyo de Combate en Ibn Sina, en la “Zona Verde” de Bagdad, también estaba nervioso. Quería que todo saliera bien— “¡Dejemos una buena impresión con la profesionalidad y la excelencia de nuestro equipo!”. Pero el comandante tenía un problema: su jefe de ministerio pastoral era mi padre.
Papá hablaba con acento coreano y a veces confundía las palabras. Y en una ceremonia conmemorativa, el capellán está al frente de todo, dirigiendo el evento, orando y dando el mensaje.
El comandante llevó a mi papá aparte: “Haga un buen trabajo”. Mi papá podía ver el nerviosismo en los ojos de su comandante e imaginar vergüenza inminente que el comandante deseaba tan desesperadamente evitar.
Y así, fue una noche larga, dando vueltas en la cama. De todos modos, la mayoría de las noches dormían apenas tres a cuatro horas. Cada noche había un MASCAL (evento con número masivo de víctimas, por sus siglas en inglés), y traían los cuerpos ensangrentados que apenas se aferraban a la vida. Papá atendía personalmente a cada MASCAL. Abrazaba y lloraba con las enfermeras y los médicos cuando perdían a otro más.
Muchos miembros del personal dijeron que, en medio del infierno terrenal, anhelaban el auténtico y amoroso Espíritu de Dios que sentían al adorar en la capilla.
Les tomaba las manos y oraba tanto con nuestros soldados como con los combatientes enemigos cuando los llevaban a la sala de emergencias. Visitaba a niños y niñas con quemaduras. Las madres musulmanas sentadas junto a la cama de sus hijos sufrientes sollozaban: “¡Ore por mi hijo, capellán!”. En ese momento, no les importaba que fuera un capellán cristiano. Solo querían que su hijo estuviera bien.
Papá dirigía los servicios religiosos diarios para los turnos diurno y nocturno, siete días a la semana, además de un tercer servicio los domingos. Muchos miembros del personal dijeron que, en medio del infierno terrenal, anhelaban el auténtico y amoroso Espíritu de Dios que sentían al adorar en la capilla.
El despliegue se había prolongado por meses; ya se había extendido una vez y ahora se había extendido de nuevo. Todos estaban al borde del colapso.
Esta ceremonia conmemorativa era importante.
Papá miró por la ventana, orando al Señor Todopoderoso para que le diera la fortaleza para ser el hombre de Dios que su unidad necesitaba: “Dios, me siento incapaz. No soy elocuente. No hablo inglés tan bien como todos estos hablantes nativos. ¡No quiero avergonzarme ni a mí mismo ni a mi comandante delante de un general de dos estrellas!”.
Mientras seguía orando y mirando por la ventana al cielo nocturno, Dios comenzó a hacer lo que solo Él puede hacer. Su presencia llenó la habitación. Una ráfaga de verdad, como un rayo que salía directamente del trono celestial, atravesó el alma de mi papá.
“Kwon, mira al cielo nocturno. Yo soy el Dios que creó cada uno de esos billones de estrellas. Yo te llamé y estoy contigo. ¿Por qué le temes a dos estrellas?”
La gratitud y el alivio llenaron su corazón. Al día siguiente, dirigió la ceremonia conmemorativa con pasión, convicción y confianza. Honró a ese joven y honró los sacrificios de todos los miembros del equipo. Honró al Señor.
Isaías 41:10 dice: “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con la diestra de mi justicia” (NVI).
Al conmemorar este Día de los Veteranos, y recordar que “todos dieron algo, y algunos dieron todo”, apoyemos en oración a nuestros veteranos, a quienes están en servicio activo y a nuestros capellanes Cuadrangulares.
Puntos de oración
- • Pídale a Dios que guíe a nuestros capellanes y les dé sabiduría para afrontar las situaciones difíciles que enfrentan.
- • Ore que el Señor fortalezca, anime y proteja a nuestros capellanes y a todos los que están en servicio activo en todo el mundo.
- • Bendiga a los veteranos que han servido fielmente a nuestra nación, pidiéndole a Dios que provea para sus necesidades en todo sentido— física, mental, emocional y espiritualmente.
Orando por nuestros capellanes todo el año
Usted y su iglesia pueden orar intencionalmente por los capellanes Cuadrangulares alrededor del mundo con la Guía de Oración Mensual de los Capellanes Cuadrangulares.
