Escritura de hoy
Busqué al SEÑOR y él me respondió; me libró de todos mis temores.
Los que lo miran están radiantes; jamás su rostro se cubre de vergüenza.
Este pobre clamó, el SEÑOR lo oyó y lo libró de todas sus angustias. El
ángel del SEÑOR acampa en torno a los que le temen; a su lado está
para librarlos. Prueben y vean que el SEÑOR es bueno; dichosos los
que se refugian en él. Teman al SEÑOR, ustedes sus santos, pues nada
les falta a los que le temen. Los leoncillos se debilitan y tienen hambre,
pero a los que buscan al SEÑOR nada les falta.
—Salmo 34:4-10 (NVI)
Cita adicional
Reflexione en la Palabra
A medida que crece nuestra confianza en la insondable bondad del Padre, nuestras oraciones se arraigan en la fe en lugar del miedo.
En el Salmo 34, David describe una fe arraigada en una creencia firme en la bondad de Dios, incluso en circunstancias extremas. Hoy,
comencemos buscando a Dios de la misma manera.
Acuérdese de Su misericordia pasada, de Su poder supremo y de Su cuidado constante. Conózcalo y sea conocido por Él. Nuestra oración nace de la fe porque vemos la grandeza de Aquel a quien oramos.
El Salmo 34 nos ofrece una poderosa perspectiva para ofrecer nuestras oraciones. Esta perspectiva magnifica la bondad del Señor y nos libera del temor de que nuestras oraciones no serán contestadas (v. 4). Vemos en nosotros mismos un reflejo de Su gloria, libres de vergüenza (v.5). Sentimos humildad con la revelación de que, si bien no podemos ofrecer nada, Él lo provee todo (v. 6). Aunque veamos opresión por doquier, presenciamos los recursos de Su milagrosa protección (v. 7). Él nos nutre con Su bondad una y otra vez mientras confiamos en Él (v. 8). Cuando realmente conocemos a Dios, conocemos Su grandeza. Él es suficiente (v. 9). Podemos dejar de lado el impulso de esforzarnos desesperadamente por alcanzar nuestra propia plenitud porque Él suple todas nuestras necesidades (v. 10).
Nuestra decisión de sumergirnos diariamente en la creencia de que somos hijos de un Padre amoroso enciende nuestra fe y empodera nuestras oraciones. Nos permite llegar lejos, incluso en largos trayectos que requieren paciencia, sabiduría y resistencia.
Él no nos ha fallado. Él no nos fallará. Él está con nosotros.
Oración + contemplación
- Vuelva a leer el Salmo 34:4-10. Reflexione sobre cómo
este Salmo replantea los desafíos actuales que usted
está enfrentando. - Pida al Padre que elimine todo temor o ansiedad que esté en la raíz de sus desafíos y le ayude a ver Su bondad y provisión en medio de ellos.
- Ore por las personas en su vida que están rodeadas de obstáculos abrumadores y pida con audacia que el Señor las rodee y las libere.



La oración es para toda la familia
Descargue o compre la edición «Momentos en Familia» de 21 Días de Ayuno + Oración.

Encuentre más recursos de oración
¿Busca recursos de oración para usted o para su iglesia? Tenemos lo que necesita.
